Cómo hacer purín de ortiga

por

Los extractos fermentados son uno de los mejores métodos para extraer los principios activos y curativos de las plantas. Existen muchos modos de extraer los principios activos que nos interesan: infusiones, maceraciones en frío, decocciones, fermentaciones, tinturas (usando como extracto el alcohol), oleatos (usando como extractor el aceite), etc., el método que hoy nos ocupa es la fermentación, de modo que el resultado obtenido sea un extracto fermentado o purín, en este caso de ortigas.

Muy concentrados y nutritivos, estos extractos constituyen el mejor bioestimulante para nuestro huerto, fortalecen las defensas de las plantas y, además, bloquean el desarrollo de las enfermedades criptogámicas (las causadas por los hongos), por lo que son un verdadero seguro de vida para cualquier huerta, gratuito, maloliente y sumamente eficaz 😉

Cómo hacer extracto fermentado o purín de ortigas … o de cualquier planta

Lo imprescindible para tener éxito con los extractos fermentados, según nuestra experiencia, es lo siguiente:

. emplea agua sin cloro. Si no tienes más remedio que usar la del grifo, déjala reposar 24 horas en un recipiente de boca ancha para que el cloro se evapore. Si quieres sacarte ya el doctorado en extractos fermentados, cómprate un par de garrafas de agua mineral, son baratas y te aseguran el mejor de los resultados. En un huerto grande, como el nuestro, usamos agua de lluvia o agua de pozo, con inmejorables resultados.

. trocea bien, pero bien, las plantas. Algunas plantas desarrollan tallos un poco leñosos, demasiado coriáceos para fermentar. Si es así, es mejor que cortes solamente las partes finales y menos leñosas de los tallos, así favorecerás una fermentación más uniforme. Corta las plantas pequeñitas, con un cuchillo o tijeras, o incluso las manos, pero intenta que los trozos sean de cinco a siete centímetros como máximo (y es casi demasiado). Es curioso lo importante que es eso y lo poco que lo respetamos con las prisas y el ansia del momento…

. prepara cada extracto por separado, nada de «mira, he cogido un poco de ortiga, otro poco de cola de caballo y le voy a meter un par de helechos a la cosa»… no, error asegurado. Cada planta tiene unos tiempos de fermentación diferentes y libera unos principios activos distintos que pueden interferir con las compañeras de cóctel. Cada planta por separado te asegura el mejor resultado.

. controla la temperatura: deja el cubo de fermentación en un lugar con la temperatura más estable posible. Recuerda: huelen fatal, no mal, bastante peor, no es viable hacerlos dentro de casa, salvo que quieras que te echen para siempre. Hay algunas honrosas excepciones, por ejemplo, el extracto fermentado de tanaceto desprende un olor a margarita dulce delicioso, muy otoñal, muy agradable… pero nuestra amiga de hoy, la ortiga, es una apestosa de cuidado. La cola de caballo tiene un mal olor soportable, y un color dorado precioso, pero eso, el purín de ortigas no tiene redención posible: a la terraza, al garaje, al huerto, donde queráis, pero nunca en el baño de casa. La temperatura estable es algo que favorece fermentaciones regulares y equilibradas, por lo que tendréis menos problemas y os aseguraréis un resultado óptimo. En nuestro caso, los hacemos dentro del invernadero en primavera, otoño e invierno y debajo de las higueras en verano. A una temperatura estable de alrededor de 20 grados, la fermentación ocurre de un modo sencillo, espontáneo y regular.

. remueve BIEN al menos una vez al día. Nosotros usamos un capazo de plástico de 42 litros porque eso nos da el espacio y la holgura suficiente para mover el extracto con verdadera alegría de vivir. Usamos una super cuchara de palo enorme y removemos con ganas, tampoco mucho tiempo, un minutillo o así, pero eso sí, con brío. La fermentación de este extracto es aeróbica, eso quiere decir que necesita el oxígeno para estar sana, y con el removido enérgico nos aseguramos de que el oxígeno sature cada rincón de nuestro extracto e impida las putrefacciones. Veréis que al remover el extracto parece una gaseosa, suben a la superficie muchísimas burbujas e incluso se las oye crepitar… eso es que todo va muy pero que muy bien.

. tápalo. No te obsesiones, no tiene que estar ni mucho menos cerrado, pero sí ponle un trapo o un cartón por encima, que respire, recuerda que la fermentación es aeróbica. Nosotros usamos una tela de arpillera, tela de saco. Es porosa y fácil de enjuagar y secar. Pero vale con un trapo de cocina, un cartón… lo que tengas a mano siempre que entre el aire con facilidad.

. no te olvides del extracto: míralo todos los días, contrólalo, obsérvalo, aprende de cada planta, de cada comportamiento. Es la única manera de que cada extracto sea mejor que el anterior.

. aprende cuándo ha terminado la fermentación para trasegarlo en el momento justo. Cuando la fermentación está en marcha verás que la planta está en la superficie y las burbujas se ven a simple vista pero aparecen a millones en cuanto te pones a remover. Cuando la fermentación va parando verás que las plantas empiezan como a desaparecer y licuarse (las más blanditas) o a irse hacia el fondo (las más duras). Las burbujas desaparecen y se forma como una telita irisada en la superficie del agua. En ese momento hay que filtrar y colar, no hay que esperar porque puede entrar en putrefacción y habría que tirarlo todo.

. almacénalo bien: cerrado lo más herméticamente que puedas, en un lugar oscuro y fresco alejado de la luz. Nosotros solemos conservar los purines en garrafas de cinco litros de plástico duro (sirven las de suavizante, lejía, detergentes y demás, siempre que sean de plástico duro y estén MUY BIEN lavadas). Las metemos en bolsas de plástico negro grueso y las guardamos en el sitio más fresco que tengamos.

. úsalo cuanto antes: a veces no queda más remedio que guardar y conservar, pero la mejor idea sería usar cuanto antes. Por ejemplo, en Madrid tenemos una temporada de ortiga muy corta, aparecen a mediados de febrero y a mediados de abril ya no queda ni una, así que no nos queda otra: hay que recolectar cuanta más mejor, hacer extractos como locos y guardar para toda la temporada. También recolectamos planta para secar y seguir haciendo extractos en cualquier momento que los necesitemos. Y si se nos acaba la ortiga seca, siempre nos quedará el Herbolario La Fuente y su ortiga seca maravillosa, o viajar al norte, que hay ortigas durante todo el año, y eso sí que es ser afortunado.

¿Qué proporción de agua y ortiga usar para el purín de ortigas?

Sencillo a más no poder, no te compliques, no experimentes: 1 kilo de ortiga fresca y 10 litros de agua. Verás que un kilo de ortiga fresca es más o menos una bolsa de supermercado llena sin compactar ni apretar. Con el tiempo te acostumbrarás a calcular el peso por el volumen y no te hará falta andar con la báscula, pero al principio, pues nada, a pesar. Y como te decíamos antes, no uses un cubo de 12 litros, estará todo muy apretado y para mover el extracto sin salpicar te las vas a ver y desear. Usa un capazo de mayor volumen, sin miedo, eso te dará una comodidad mayor y estará mucho mejor removido, sin duda.

¿Para qué sirve el purín de ortigas?

En una huerta, el extracto fermentado de ortigas es una especie de garantía sanitaria que los hortelanos apreciamos muchísimo porque funciona y se ve claramente su efecto en las plantas.

1. La ortiga contiene minerales y micronutrientes que son muy necesarios para que las plantas se desarrollen correctamente, entre ellos, el hierro, fósforo, magnesio, calcio, silicio, vitaminas A y C.

2. Tiene propiedades antisépticas y bactericidas, además de ser un excelente repelente de insectos debido al ácido fórmico que contiene y que es también el causante del picor que causan como te aventures a tocarlas sin guantes.

3. El extracto fermentado de ortigas contiene fitohormonas que son capaces de regular y favorecer el enraizamiento y el crecimiento de hojas, flores y frutos. Además, protegen a la planta de los ataques de plagas diversas o de enfermedades causadas por hongos.

4. Nuestro purín de ortigas será un maravilloso y eficaz fertilizante por vía foliar, capaz de corregir las deficiencias nutricionales que puedan presentar nuestros cultivos. Es un reverdeciente estupendo.

5. Este biopreparado es capaz de estimular la fotosíntesis y aumentar la presencia de azúcares, con lo que las plantas de fruto tienen mayor sabor, más intensidad.

6. Si haces compost, no olvides tirar los restos de ortiga fermentada, una vez has terminado de filtrar, a la pila de compost o a tu compostera: es un excelente activador del proceso de compostaje.

¿Cuándo hay que utilizar el purín de ortigas?

El purín de ortigas nos va a ayudar muchísimo para prevenir el ataque de plagas que son muy comunes en los huertos: pulgones, trips, araña roja, mosca blanca, etc. También, recordamos, tiene propiedades como fungicida, por lo que va a ser muy útil también para prevenir y tratar el mildiu, oidio y roya.

Nosotros lo usamos también en los semilleros, como medida de seguridad para que las jóvenes plantitas no se vean afectadas por plagas ni debilitadas antes de llegar a la tierra. Las condiciones del invernadero, calor y humedad, favorecen los hongos y, por otra parte, en la huerta tenemos trips de todos los tipos y colores, que se pueden convertir en un agente muy debilitador de los plantones, con el purín de ortigas podemos controlar estas dos circunstancias y producir plantones fuertes y bien enraizados, capaces de convertirse en plantas adultas muy sanas y resistentes, y eso para nosotros es fundamental.

Eso sí: en agricultura ecológica lo fundamental es prevenir, no tener que tratar plagas que ya se vuelvan ingobernables o ataques de hongos masivos. Por ello este tipo de biopreparados son una garantía de salud para las plantas y de salud mental para el hortelano 😉

¿Cómo diluir y aplicar el purín de ortigas?

El purín de ortigas puede diluirse al 5% o al 10%, estas son las diluciones más usadas.

. Dilución al 5%: 50ml en un litro de agua, 500ml en 10 litros de agua.

. Dilución al 10%: 100ml en un litro de agua, 100ml (un litro) en 10 litros de agua.

Diluido al 5% y aplicado por vía foliar,  fortalece y estimula a las plantas jóvenes en semillero o ya en tierra. También, con esta dilución, podemos tratar las plantas adultas para prevenir enfermedades.

Diluido al 10% solemos usarlo para regar directamente al suelo y ayuda mucho a las plantas que han sufrido heladas o problemas de diverso tipo que les han causado algún tipo de estrés (falta de riego, golpes de calor, etc.). También se puede usar esta dilución para seguir aplicándolo por vía foliar, por supuesto.

Lo mejor, sin duda, es que vayáis observando despacio los efectos del purín de ortigas y vayáis actuando en consecuencia. Nosotros lo aplicamos una vez por semana y los efectos tardan en verse claramente más o menos eso, una semana, así que podéis ir reaccionando a medida que vayáis viendo el comportamiento de vuestro huerto. No apliquéis purín como locos, cada dos días, no es conveniente ;), más bien hay que relajarse y dejar que los biopreparados vayan haciendo su efecto, que lo hacen.

 

Mirad cómo va cambiando el purín a lo largo de los días:

COMO HACER PURIN DE ORTIGAS

DÍA 1

Ortiga recién cosechada y troceada. Ahora añadiremos los 10l de agua de lluvia o sin cloro, taparemos un poquito y comenzará el proceso de fermentado.

CÓMO HACER PURÍN DE ORTIGAS

DÍA 3

Alrededor del tercer o cuarto día, la fermentación comienza a ser visible y las burbujas se ven a simple vista. Esto depende de la temperatura, cuanto más frío haga, más difícil es que arranque la fermentación.

COMO HACER PURIN DE ORTIGAS

DÍA 6

Cuando destapamos para remover esto es lo que nos encontramos: la planta está en la superficie, aún se aprecian claramente las hojas y las burbujas parecen estar por debajo de esa masa de hojas y por encima también, como separadas del agua.

CÓMO HACER PURÍN DE ORTIGAS

DÍA 7

Cuando removemos, las burbujas suben a la superficie y el efecto es como el de remover una gaseosa, se oye claramente el burbujeo.

COMO HACER PURIN DE ORTIGAS

DÍA 8 al 10

En nuestro caso, el día 8 el purín ha parado claramente la fermentación, ya no se ven apenas hojas (solo quedan tallos) y no quedan tampoco burbujas. Es hora de filtrar y envasar sin esperar a nada, puede pudrirse y habría que tirarlo.

Contacta con nosotros

llámanos

640 800 328

ven a vernos

Estamos en Navalcarnero (Madrid), M600 KM 45,800.

CÓMO LLEGAR

Sobre nosotros

LA GRANJA

QUÉ PRODUCIMOS

CÓMO CULTIVAMOS

LA BIOFÁBRICA

BANDAS FLORALES

YA EN TIERRA!

Horario de primavera

Estamos abiertos al público de miércoles a domingo de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00.

Localización

M600 KM 45,800 NAVALCARNERO (MADRID)

VER CÓMO LLEGAR

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies